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Octubre Once - ¿Quién eres?

Eres el tiempo compasivo que me envía sus susurros
eres la semilla de un manzano, con sombra, con miel entre sus años.
Eres el cáliz abierto de par en par.
El Rey Midas con su pupila de copas doradas.

Eres la disculpa eterna de tus viajes al más allá.
Eres un ópalo de fuego con ojos, un corazón a rastras.
Eres la carta de bastos entre el bolsillo de mi camisa.
El rey de espadas quebrantando mis umbrales.

Eres la corriente que cruza el mar y rompe el aire.
Eres el pretendiente con su puente sobre el agua.
Eres la duda de la mañana ¿dónde estás que no te veo?

Eres tú y me cuesta hablar de ti.

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Espacial

Ilustración de  Raffaele Marinetti El espacio entre los dos puede llamarse distancia, pueden denominarlo lugar, tú tal vez le dirás no lugar, yo le digo tiempo. Tiempo que atraviesa atmosferas, que se carga de energía, que también es compás y pista de baile. Ese espacio que ahora es tiempo también es dueño de la piel, le plancha sus pliegues de extremo a extremo, se hunde en ella, la moja y la bautiza con los linajes infinitos de la humanidad. Ese espacio invisible como pisadas de reloj, susurra el monólogo del sexo, te llama por tu nombre, te pide que no le sueltes, que le muerdas y que le beses, que le reclames con la mirada los papeles indivisibles de una magistral actuación. Ese espacio que es tiempo viene por ti y por mí, nos captura en el imposible descanso del placer y en el exceso llama al sudor, se prende del pecho agitado que busca el cielo, intentando encontrar en él los picos más altos de una paz de nieve, de blanco orgasmo, de líquido y tórrido orgasmo. ...

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