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Instante

Foto de Nuberrante
Nada le suma a la llama ardiente
no hay calor que pueda compartir.
Un lugar seguro es tu abrazo
un hogar entre tus palabras.

No tengas miedo de regresar
que el secreto proteje los rincones
y los bautiza con tu nombre.
Este desnudo sueño ya lo conoces.

Mi inocencia todavía lucha
Le hice cárceles a tu abandono.
Mi abrazo maniatado
tu insomne mar me moja las rodillas.

No sabes dormir en otro cielo.
Tu secreto más seguro es el anhelo
late entre mis ojos expertos en mentir.
Tu mesa en frente sigue arrullando el vino.

Ya no pronuncio tu nombre
porque me condena al vacío
porque al recodo de las variables
no le quedan argumentos para olvidarte.

El tiempo no cura nada
y extraña el teatro de nuestra vida fuera
tus manos deshacen hielo
la lluvia que busca tu sombra está en mi reflejo.

Es apenas lógico que te deba todas las cartas
es que nunca hubo un resquemor que habite este dolor
y las fotografías que perdiste
todavía le hablan a tu memoria.

Estaba escrito que nos dejáramos
tan en silencio y tan en calma
la luna amanece y permanece
en las esquinas de mi imposible búsqueda.

Si bajo esta calle
los pasos que te llaman ya no alcanzan
de ti depende esta posibilidad
de verte aquí o allá en cualquier canción, donde el amor descansa.

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