![]() |
| Photo by Proyecto Garmendia |
Le sonrío al
palpitar de estos días, nuestros días.
Le ruego a la calma
que no me arrulle,
Le hablo a este
calor, que en cada mañana me recuerda de dónde venimos.
Le entrego a las
canciones tus historias que duermen ahora conmigo.
Le dejo al sabor tu
perfume y las ganas de revolverlo en mí.
Porque
me inundan las ganas de darte mis caricias.
Porque una caricia
es hablarte de tú en cada usted.
Porque me aferro a
una piel que anhela tu aroma.
Porque esta alma es
el atardecer que has dejado de ver.
Me abrazo, me
niego, me entrego.
Me sueño, me veo,
me río.
Me libero, me
canto, me lloro.
Me olvido, me
hablo, me bebo el cielo.
Me contemplo y no
nos duele lo sufrido.
Porque el tiempo
exacto nos ha dado la hora para dejarnos el corazón intacto.
Porque no sabremos
jamás qué hacer con la fantasía de anhelarnos.
Porque habrá
violetas pintando líneas para encontrarnos.
Porque ahora
estamos entre cartas llenas de poesía.

Comentarios
Publicar un comentario