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Narraciones Sin Motivo (Parte I)

Ilustrado por Frida Castelli
La pobre puta debe sonreír, debe sentirse agradecida porque con ese dinero pudo pagar el colegio de lo que años atrás fue su noche imperial, tiene que amarrarse a eso pues esta noche por fin tendrá sardinas en aceite para comer. La pobre puta ya compró nuevas medias y las va a estrenar con Alexander, después irá a ver a Julio, llamará a Alejandro, pero Rodrigo tiene un poco más para darle, tanto que la maya le romperá, y con ese dolor que queda en cada hueco se irá a casa, arropará al pequeño y programará la alarma para empezar su puta vida otra vez en unas casi dos horas.


La pobre puta se viste de ofrenda, y en cada paso se hace leyenda, escribe cartas a nadie, le da amor a la ausencia y navega entre brazos y piernas de hombres lobo, de hienas, de bacterias. La pobre puta canta en un bar, se toma un trago que en 30 minutos la va a matar. Ya no abre los ojos en una esquina con pinta de hostal, ahora abre el alma sin ganar de querer resucitar.


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Espacial

Ilustración de  Raffaele Marinetti El espacio entre los dos puede llamarse distancia, pueden denominarlo lugar, tú tal vez le dirás no lugar, yo le digo tiempo. Tiempo que atraviesa atmosferas, que se carga de energía, que también es compás y pista de baile. Ese espacio que ahora es tiempo también es dueño de la piel, le plancha sus pliegues de extremo a extremo, se hunde en ella, la moja y la bautiza con los linajes infinitos de la humanidad. Ese espacio invisible como pisadas de reloj, susurra el monólogo del sexo, te llama por tu nombre, te pide que no le sueltes, que le muerdas y que le beses, que le reclames con la mirada los papeles indivisibles de una magistral actuación. Ese espacio que es tiempo viene por ti y por mí, nos captura en el imposible descanso del placer y en el exceso llama al sudor, se prende del pecho agitado que busca el cielo, intentando encontrar en él los picos más altos de una paz de nieve, de blanco orgasmo, de líquido y tórrido orgasmo. ...

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Mujer Miel

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