Photo by Nona Limmen Ahí está ella, en su espejo, en su piel, de aromas y amaneceres, de negros temores y esencias con miel. Ella ni miente, ni guarda un nombre, su truco es amar el hambre, su fiebre se abraza a todo hombre. Reza con anhelos sobre los labios de un muerto. Se baña las culpas cada noche, Invoca ese nombre en el baile del viento. Esta bruja de piel distinta y vientre vivo, acaricia la memoria de los ojos que la ven, y habita en el hombre que siente fe en el mito.