Ir al contenido principal

A Esta Hora

Podrías estar mirando hacia el oriente,

viendo las nubes bajar entre montañas.

Podrías estar descubriendo

mi versión más ridícula.



Estarías, como yo,

tratando de vencer el cansancio

con un café negro y caro.


Entendiendo que,

de cualquier manera,

si hubiéramos sucumbido al abrazo

en medio de una calle, en algún enero,

habríamos perdido la batalla.


Pero estamos aquí,

solos tú y yo,

en mi memoria.


Porque ese abrazo

sí pasó.

Comentarios